Espíritu Navideño.

image

image

image

Apenas hace dos semanas encendieron las luces Navideñas de delante de casa, que bonita iluminación,qué ahorro de energía nocturno y esta tarde han puesto musiquita en la calle a volumen que llegue hasta Paseo de Gracia, empiezo a adorar a George Michel..

En casa tenemos todo lo relacionado con la época, árbol, pessebre, el calendario de adviento con sorpresas que le hizo su iaia Anna y decoración varia, admito que con Alícia este año hasta me hace ilusión, además , los Reyes Magos son de gran utilidad para el chantaje infantil y el buen comportamiento…y hoy tenia que ser el gran día: la llegada del tió.

Que somos los reyes de la desiria es sabido, es por eso que hace dos semanas, no fuimos al estany de Vallvidriera a buscar al tió, y que hasta hoy, aprovechando la lluvia, no lo hemos escondido en els Jardinets de Gràcia, lo más cercano a bosque que hay en casa.  Cuando Alícia lo ha visto, ni lo ha querido  saludar, nos ha dicho: ” em fa por”. De hecho  habría estado encantada de dejarlo a la intemperie, pero Robert la ha semiconvencido de darle una oportunidad y dejarle pasar una noche en casa. Ella ha asentido con cierto grado de desconfianza.

Yo aun me  río, con lo que me gusta la Navidad.. y esta niña va por el  mismo camino..

massa crítica…ya..

Hippy, así me llamaban de forma peyorativa cuando ir en bicicleta por Barcelona era una aventura, cuando el carril bici se limitaba a una accidentada DIagonal y poco más. Aun así, yo me sentía superior a ellos cuando pensaba en el ahorro de tiempo, de no tener que coger el transporte público y el estar en forma.
Recuerdo llegar sudando a clase en pleno invierno, con marcas de grasa de la cadena en los pantalones en aquella época acampanados. El subidón que daba engancharte al típico repartidor cachas e intentar seguir su ritmo, el poder ir con los auriculares cantando a grito pelado, los mil semáforos obviados, el timbrar cuando algún inconsciente invadía tu espacio, vacilar cuando ibas sin manos y te hacías hasta la manicura, adelantar a los autobuses y ver la cara de palo de los de dentro, pisar los charcos de agua y hacer caminito con las ruedas mojadas.. llegar tarde a una boda y pillar la bici ya parecía impresionante, bajar el día del parto al hospital con contracciones, timbrando a los lentorros del bicing para adelantarlos y ver la cara de sorpresa que ponían al ver mi estado ha causado estragos. Y ahora, ahora que la bici es guai, se respeta por la poblaciòn..bueno.. se está más conscienciado, salen a la calle algunos ciclistas para reivindicar su uso y no el de los coches, posiblemente más de uno años atrás me acusaría de hippy.. qué facil es hacer las cosas cuando el camino ya es llano.